martes, 8 de julio de 2014

Fideicomiso emocional... O "Las primeras 8 semanas"

Nota inicial: Es impresionante encontrarse escribiendo un texto que no tiene audiencia. Te da toda la cancha libre posible para decir cualquier barbaridad y sabes que sin lugar a dudas nadie te va a leer.

Les voy a contar algo, y les aseguro que al final entenderán por qué estoy diciendo que he llegado al punto de que cualquier cosa que les diga en lo que estoy escribiendo no sirve para nada.

Convertirse en padre es toda una experiencia y estas primeras 8 semanas en mi nuevo rol me han hecho entender todo lo que me decían mis amigos que ya habían pasado por esto y que no los entendía.

Desde los consejos muy serios de padres múltiples:
"Hay que estar pendiente del pediatra" 
"Deberías ir pensando en un fondo de estudios"
Pasando por comentarios irónicos de otros padres primerizos
"Duerme ahora que uno no duerme hasta que el chamo se casa"
 "La única mierda que no huele mal es la del hijo propio"
Y terminando por los consejos sabios de nuestros padres
"No hay nada como los brazos de la mamá para tranquilizar al niño"
 "Nada de andar comiendo cosas rara... ahora a comer sanito todo el mundo en la casa"
Realmente les puedo decir que he cambiado mucho en las últimas 8 semanas. Pasé de ser persona a ser papá, y  eso no es cosa fácil.

Primero y primordial (no importa lo que ocurra) existe una persona que depende completamente de tí (y de tu pareja por suspuesto), así que eso de equivocarse y meter la pata es mucho más delicado ahora. Así que ahora hay que caminar por la calle del medio.

Segundo y secundario (chiste gramático), uno tiene que aprender a ser papá más rápido de lo que cree. La primera noche del bebé estuve despierto con él en brazos toda la noche para que estuviera calmado y mi esposa pudiera dormir. Nadie me dijo que tenía que hacerlo, pero fue totalmente instintivo.

Tercero y no último (debería ser menos payaso), desde el día en el que el bebé nace, todo el tiempo se está en una constante evaluación, porque aunque yo no lo creía, cada vez que estoy con mi hijo, me doy cuenta de que todo lo que estoy haciendo lo estoy haciendo pensando en el futuro de él, y de que tenga una oportunidad como la que yo tuve.

Eso significa que estoy generando un "Fideicomiso de vida" en él. 

Sin esperar nada a cambio.

Porque así somos los padres. Invertimos todo en nuestros hijos esperando lo mejor, pero sabiendo que puede salir cualquier cosa.

Y esta última idea mi querido lector, sin importar quien seas, no te va llegar, porque si usted forma parte de alguno de estos grupos:

  1. Es un padre
  2. No es un padre
Pues le comento que este escrito será totalmente inútil para usted, por una simple razón:
  1. Si es padre, todo lo que le estoy diciendo no es para nada nuevo.
  2. Y si no es padre, el nivel de empatía no esperaría que fuera muy alto.
Por lo que después de muchos años escribiendo, conseguí la forma de escribir algo que realmente no tiene audiencia. 

Así que les dejo una foto de mi chamo, porque la verdad es que estoy enamorado de ese enano y quiero ver cuántos de ustedes llegan hasta el final de este escrito.


martes, 1 de julio de 2014

Pasión Ocupacional... O "El día que conocí a una Madame"

Nota Inicial: Desde hace un par de meses estoy buscando la aprobación de los abajo mencionados. Traté de publicar otras cosas, pero la verdad es que no quería publicar más nada que no fuera este escrito. Espero que les guste. Las conversaciones son reconstrucciones realizadas entre los que estabamos en ese momento y aprobadas por todos.


Hablar de conocer a una Madame es algo complicado: Hay demasiadas cosas que decir y muchas percepciones sociales que realmente hablar del tema es como hablar de política en Venezuela. Son cosas de las que se hablan, pero siempre se habla de lo mismo.

Yo quiero contarles algo (y transmitirles mis pensamientos) sobre la vez que conocí una Madame. Y prepárense para asustarse.

Primero, para los que no saben (como yo en su momento) una Madame es una administradora de prostitutas. Es lo que es un chulo (o Pimp para los que manejamos el spanglish).

Voy a empezar como todo cuento venezolano: Estaba en un lugar con ambiente familiar (no estaba en ningún lugar de mala muerte) con mis compañeros de la oficina. Estábamos únicamente nosotros en el lugar cuando llegó en grupo de nuestras compañeros con una persona extra. Era inusual, ya que únicamente había personas que trabajan juntos, pero no le presté mucha atención.

Dos cosas me llamaron la atención:
  1. Estaba vestida mucho más ejecutiva que todos nosotros (y eso que estaba mi jefe y varias con un nivel ejecutivo mucho más alto que yo).
  2. Tenía al menos 10 años más que el mayor de nosotros (lo cual es inusual en el tipo de reuniones donde estábamos).

Me presentaron a esta persona como una amiga de alguien de la oficina y hasta ahí quedó.

Después de un par de horas (donde nada importante pasó) nos encontramos sentados conversando cuando hice la pregunta más inocente del mundo dado que la conversación estaba rondando en temas de la oficina y yo no quería hablar del tema:

- ¿En qué trabajas? Parecieras no estar en tu ambiente -

Realmente esperaba cualquier respuesta: "Soy ejecutiva de cuentas en un banco", "Soy gerente de una empresa"... Por dios, hasta el "Soy visitadora médica" cuadraban con el aspecto y el nivel de conversación.

- Pues soy Madame -

En ese momento pensé TU ME ESTAS JODIENDO. Luego pensé ¿HABLA EN SERIO? 

Miré a mi compañero de trabajo (que la había traído): No había escuchado la respuesta y aún así su mirada lo dijo todo. Era una aceptación silente a una pregunta que deben haberle hecho todas la veces que alguien escuchaba esa respuesta.

No sé qué me pasó en ese momento. Sé de gente que se queda callada y no dice más nada. Es ese tipo de respuestas que cortan una conversación (por lo menos a mí), pero la verdad es que tuve uno de esos momentos especiales en los que la inspiración está de mi lado:

- ¿Y no te da ladilla ser Madame? -

Deben haber al menos 100 ejemplos en el cine donde uno hace una pregunta justo cuando la música de fondo se apaga y todo se escucha perfecto. Este fue uno de esos. Todo el mundo volteó a vernos y supe que en ese momento que no era el único que no sabía quien era esta nueva persona, sino que nadie sabía a qué se dedicaba.

La respuesta no pudo ser mejor

- ¿Por qué? Estoy haciendo el trabajo que me gusta y no tengo jefes, creo que estoy haciendo exactamente mi vocación y no hay un día que no me guste mi trabajo. -

Pensamiento automático de su servidor: Tu me tienes que estar jodiendo. No existe forma de procesar esa respuesta así de simple.

- ¿Tu trabajo es tu vocación? ¿Naciste para ser Madame? -

- No, no nací para ser Madame, descubrí que ser Madame da poder, y definitivamente mi vocación es el manejo del poder. -

No les voy a mentir, me sentí en una película en ese momento. Nada podía ser más surrealista. O eso pensaba.

- La verdad es que me es complicado entender lo que me dices -

Adopté posición defensiva/neutra. No quería hablar del tema si esta persona (que acabo de conocer hace menos de 3 horas) no quiere hablar. Es una manera de escapar de la conversación.

- Tu pareces ser una persona que ama lo que hace, ¿o me equivoco? - Trago de licor para respirar un momento - pues yo amo lo que hago y sólo busco personal en aquellas personas que aman lo que hacen -

Si alguien en este momento le pregunta a un gerente de recursos humanos sobre qué es lo que busca en alguien cuando lo contrata, te va a responder  más o menos lo mismo de las personas exitosas en su compañía. Yo mismo había escuchado eso en otros contextos.

- ¿Tu buscas mujeres que aman la prostitución? -

- ¿Por qué no? casi todas las muchachas que trabajan conmigo son profesionales universitarios, que gana mucho más de lo que podrían ganar en su carrera, que saben que tienen un producto con una fecha de vencimiento muy corta y que quieren maximizar las oportunidades. - 

- ¿Casi todas profesionales? -

- Si, realmente ese es uno de los requisitos que tengo, que estén estudiando en una buena universidad: USB, Metropolitana, Católica. -

- No conozco a ninguna mujer de esas universidades que tenga como deseo de vida trabajar contigo -

- No digo que sea fácil. Pero te digo que actualmente el mercado está pidiendo un producto Premium, y para conseguirlo, no hay que ir para una discoteca, hay que ir al lugar correcto. -

- Igual, no entiendo cómo alguien que nunca ha pensado en el tema de repente se convence que venderse es su carrera. -

- Estas siendo muy cuadrado - El tono está en el borde de la molestia - piénsalo así: Yo ofrezco un puesto en una empresa fantasma que sirve como excusa, ellas pueden decir que trabajan para esa compañía que tiene oficinas, tienen todos los beneficios de Ley, tienen sólo que trabajar cuando ellas quieren y ganan lo suficiente para pagar sus estudios, comprarse lo que quieran y ahorrar. -

- ¿Trabajan cuando quieran? ¿Compañía fantasma? ¿Beneficios de ley? ¿Me vas a decir que cotizan seguro social y todo? ¿Capaz y tienen seguro completo? -

Mala combinación de palabras y tono. Sonaba a burla. Inmediatamente me dí cuenta de mi error.

- Te pido respeto, así como yo respeto tu trabajo.-

Me quedé en silencio y luego dije muy bajo

- Te pido disculpas, la verdad es que estoy bastante asombrado y creo que es difícil creer todo esto. -

- Vamos a hacer algo: te propongo que me puedes preguntar lo que quieras sobre el trabajo y yo te responderé de la mejor forma que pueda sin llegar a detalles que puedas usar para saber quienes trabajan para mí o cómo es mi modelo de negocio. -

Señoras y señores, tengo carta abierta con una Madame. Me imagino a Nelson Bocaranda o a cualquier periodista serio salivando ante esta oportunidad. 

Pero me tocó a mí...

Un pendejo que no sabe nada de entrevistas y que es más probable que la cague.

- Esto me recuerda a la silla caliente de Óscar Yanez -

Obviamente todos los que estaban con nosotros se callaron y pusieron toda su atención en nosotros...

Es decir, si en ese momento decían que estaban lloviendo billetes de 100 dólares, pues nadie le para bolas. Esto era un momento único.

Ella dijo un comentario que siempre recuerdo: 

- Siempre recuerdo que Chávez no pudo con Oscar Yanez en ese programa. Fue el único que quedó muy entredicho. -

- Los venezolanos siempre pensamos en política - mi cerebro buscaba una buena primera pregunta - Pero bueno - como no se me ocurrió nada inicié tipo reportaje - Una pregunta base: ¿Qué me puedes decir de cómo funciona tu negocio? -

- Ya te dije - No me gustó la mirada - No te voy a decir nada que exponga a mi gente, pero te puedo comentar esto: Nunca tengo más de 20 muchachas en nómina y nunca hay más de 5 en una cita aprobada por mí en paralelo. Yo no me meto si ellas quieren hacer algo por su cuenta, pero yo trato de que no hagan nada por fuera. Conmigo están protegidas contra todo. -

- Es imposible saber eso -

- Claro que si se puede cuando conoces a la gente correcta... Yo hago un análisis de todos los clientes, todos me llaman a mí para solicitar los servicios de alguna de mis muchachas, y cuando las llaman directamente, ellas me lo comunican. -

- Confías demasiado en ellas -

- No tanto como crees, el dinero y el poder son cosas muy atractivas. No te niego que he tenido problemas con algunas en el pasado, ni que tenga problemas con algunas actualmente, pero en el momento en el que se rompe la confianza, simplemente les doy su cajita feliz y listo. -

- Me suena a control por terror psicológico -

- Puede ser... La verdad es que no es distinto a cualquier empresa... Si tu hicieras algo en contra de la empresa, crees que no te botarían? Esto es un trabajo serio -

- Pero que trata con el placer -

- Dedo en la llaga, a ver que sale. -

- Sigue siendo un trabajo y se los dejo claro. He tenido un par de casos de clientes que se vuelven locos con alguna de las muchachas, pero la verdad es que al final es decisión de la muchacha. Sólo he tenido un matrimonio, y no duró mucho. -

Creo que toqué una fibra sensible, realmente me sonó a mujer despechada... Pero esa es una carta que no me voy a jugar.

- ¿Y como evitas que eso suceda? sigo pensando en que estás tratando a las personas como objetos y al final son sentimientos. -

- Sentimientos siempre... Mi negocio es que los sentimientos sean los correctos. Tengo clientes que lo único que quieren es compañía para un evento (Sea una cena, sea una fiesta, sea un viaje de placer), tengo otros que sólo quieren liberar estrés... Nadie nunca me ha contactado para pedirme una ayuda laboral, sólo ayuda sentimental. -

Mi nivel de "distorsión conceptual" estaba elevadísimo, así que el resto de las preguntas fueron totalmente locas. No quiero ahondar mucho en el tema, pero creo que al final entendí por qué esta persona amaba su trabajo. Hasta empecé a respetar su trabajo y su pasión ocupacional.

Al final de la noche, ella recibió una llamada y se tuvo que excusar. La vino a buscar lo que yo considero que es un híbrido de James Bond cruzado con Mike Tyson. Nada más por el aspecto había que tener cuidado.

Como había disfrutado de la conversa, quería tratar de despedirme, pero lo único inteligente que se me ocurrió fue

- Ha sido un placer, surreal, pero un placer - 

Línea de una película que siempre uso cuando tengo situaciones realmente interesante, pero ahora que lo pienso, realmente debe haber sonado como un borracho loco (estaba ya  tomado).

Pero a ella le pareció simpático.

- Igualmente, creo que ha sido refrescante hablar con alguien que no juzga tanto. Eres buena persona, si alguna vez necesitas un servicio sentimental, toma mi número. -

Eso fue hace más de 3 años. El número lo boté en la calle en lo que salí de la fiesta, ni siquiera lo miré para evitar la tentación. Realmente me había convencido y muy fácilmente podría haberme convertido en un cliente (aunque nunca supe la tarifa, capaz y tenía que pedir cupo cadivi viajero para una noche).

Hace un par de meses, ya fuera de Venezuela, volví a ver a la Madame. Estaba caminando por un centro comercial y la ví a la distancia. No tan elegante, pero si muy distinguida.

Iba sola y al verme me reconoció.

- ¿Y que haces por aquí? -

Me pregunta como quien no ve a un amigo desde hace tiempo.

- Me mudé con mi esposa hace un par de años... Saliendo de la crisis en Venezuela como todos -

- Te entiendo, yo vengo cada 3 meses a coordinar algunas cosas de trabajo aquí... Las cosas están difíciles allá, pero gracias a dios aquí hay mucho trabajo. -

Mi cerebró recordó toda la conversación en un instante. Tenía deseos de tener otra oportunidad para conversar. Así que hice lo más gafo que se me ocurrió...

- Bueno, si quieres conversar o vernos algún día que estés aquí, avísame... Capaz y le digo a mi esposa y así te conoce. -

- ¿Y le contaste a tu esposa de nuestra conversación? -

- Pues no... nunca se lo he comentado, ella es demasiado celosa y no le gustaba mucho que saliera con la gente de la oficina, si le decía que te había conocido, hubiera estado encerrado hasta quien sabe cuando. -

- Bueno, la verdad es que yo no la culparía. Muchachos buenos como tú que no tienen vicios escasean. Igual aquí tienes mi número local por si quieres hablar.-

En vez de un papel o su numero en el celular, me entregó una tarjeta de una compañía que seguro era fantasma. Como que el proceso de reclutamiento seguía igual. 

Tuve un escalofrío. 

En ese momento detecté una gran verdad de la vida: Si haces algo que te apasiona, uno nunca sabe cuando está trabajando y cuando está descansando.

Y al igual que hace tres años, sentí que me estaban tratando de vender algo. Así que me despedí y boté la tarjeta al primer momento que tuve.

Porque aún cuando respeto a alguien que vive por su trabajo, les tengo un miedo terrible. Son personas que hacen lo que sea para ser exitosas.

Así sea vender el cuerpo de los demás por un poco de sentimiento artificial culposo.

lunes, 21 de abril de 2014

El valor de los valores

Algo que descubrí al aparecer mi deseo de ser padre es que no estaba seguro de la respuesta a:

¿Cuáles son los valores que quieres inculcar a tus hijos?

Ahora que voy a ser padre, no he dejado de pensar en eso todo el embarazo de mi esposa. Para ser precisos, 35 semanas.

Exactamente el tiempo que tiene mi esposa embarazada. Y es el tiempo que he estado pensado en buscar una respuesta.

Pues les digo un secreto a voces: Para mí, los valores lo son todo.

Siempre que hablo del tema de los valores viene a mi mente un discurso de aceptación de un premio en el que estaba: Recuerdo que una frase que me marcó fue “Se puede negociar cualquier cosa, pero los valores nunca”.

Desde ese día (hace varios años ya), he tomado muy es serio ese punto.

La verdad es que todas mis decisiones de vida (estudiar, casarme, tener hijos, renunciar, discutir con mi hermano, etc) se basan siempre en lo mismo: Mis valores jamás se negocian.

No me malinterpreten: no soy un idealista y no creo ser un pendejo (aunque eso puede analizarse en otro momento). La verdad es que si lo pienso, creo que siempre me he considerado un pragmático tantas veces que ya me lo estoy empezando a creer, ya que no entiendo la razón, el seguir mis valores y seguir el camino correcto siempre han estado de la mano.

No quisiera decir que soy una excelente persona, más no pienso que soy una mala persona. Digamos que estoy en un punto medio.

No puedo decir que he robado, ni jamás pensaría en robar. No puedo decir que si mis hijos tienen hambre no sería capaz de robar (espero nunca estar en esa situación), pero la verdad es que no me creo capaz de hacerlo. Y eso justamente es de lo que quiero hablar.

He escuchado muchas historias de personas rectas que se desvían (o por lo menos eso parece) de sus valores: Viniendo del país del que vengo, el cambiar de opinión de un día a otro es “pan nuestro de cada día”.

Para no extenderme mucho en el tema les comento mis valores:

  1. El honor y la integridad son los pilares de mis relaciones con el mundo.
  2. La familia siempre será más importante que cualquier otra cosa.
  3. El bien de los demás siempre será mi bienestar.

Siempre he pensado que los valores no deben ser una lista inflexible. Eso tres pilares han guiado mi vida adulta, y para ser honestos, creo que en ningún momento dejo de pensar en ellos.

La verdad es que quisiera que mis hijos tuvieran sus propios valores, sin importar cuáles sean… Aunque no les voy a mentir: voy a hacer todo lo posible para que mi hijo tenga los mismos valores que yo…

A final de cuentas, con tal de que entiendan el valor de ser fieles a sí mismos, creo que todo va a estar bien.

martes, 15 de abril de 2014

La diversión en ser divertido

Este es un blog que nació para divertirme.

Para desahogarme.

Para generar una sonrisa de vez en cuando.

La verdad es que lo abandoné porque sentí demasiada presión.

Presión porque empecé a hablar de mis esqueletos en el closet.

Presión porque busqué que los demás me aprobaran.

Presión por ser reconocido y aceptado.

Es decir, presión por ser un pendejo.

He decidido que ya no voy a seguir siendo el pendejo que no publica porque tiene miedo de lo que los demás van a decir.

He decidido regresar a mis orígenes, porque si algo quiero enseñarle a mi hijo que está por nacer, es que no importa lo que hagas, tienes que ser FELIZ haciéndolo.

He decidido regresar

Así que sin más avisos previos...

Aquí estoy otra vez.

Let´s ROCK

martes, 20 de agosto de 2013

LLévala con Orgullo

Quiero que se imaginen lo siguiente:
 
Un señor de más o menos 60 años, haciendo parrilla (o barbacoa como dicen en algunos países), con una cerveza en la mano y hablando acerca de cualquier cosa con un buen amigo...

¿Se lo imaginan? ¿Lo tienen en la mente?... Pues dense cuenta de algo que lo llena de orgullo y no le importa:

Esta sacando la barriga!!!!!!

¿Por qué estoy hablando de alguien sacando la barriga con orgullo?

Porque es en la sencillez en donde encuentro los momentos de más felicidad.

Todos en algún momento (a menos que tengamos una depresión crónica) hemos sido felices, y sin importar el cuándo, el donde, el porqué ni el cómo, siempre recordamos lo simple y hermoso que fue el momento.

No digo que el señor con barriga sea hermoso (particularmente ese tipo de comentarios no son típicos en mí), pero lo que si puedo asegurar es que esa persona está en su momento. No importa lo que ocurre, en el momento en el que saca la barriga (panza como se dice en mi pueblo), está orgulloso de lo que es, de donde está y del momento.

Y he ahí mi reflexión: Todo el mundo tiene un orgullo que no es capaz de expresar abiertamente. Yo no recuerdo el primer comentario de alguien que diga "Estoy orgulloso de mi panza" (Antes que alguien de mi país empiece con el cuento de que sí es posible y entre en discuisiones, recuerden que cualquier momento en el que han hablado maravillas de su barriga "cervecera" han estado bajo mucha presión y la solución ha sido ser cómicos al respecto), más aún, siempre siento que hay un deseo de hacerla desaparecer, y dada la presión social que existe por ser delgado, bello, rubio y totalmente masificado, pues no me extraña que la gente siga escondiendo el orgullo.

Siendo una persona que históricamente ha sido "delgada" y que ahora tengo una barriga cervecera (cómo negar la triste realidad), también he estado bajo la presión de esconder mi panza, hasta que hace pocas semanas ví algo que aún cuando siempre he tenido a la vista no había detectado:

Una barriga embarazada es algo de total orgullo. No conozco al día de hoy una mujer embarazada que no esté orgullosa (algunas más, otra menos) de su barriga. Nadie juzga a una mujer embarazada, porque al final de cuentas, como especie, juzgar un embarazo es juzgar la supervivencia de la raza humana.

¿Y a qué viene todo esto?

A una simple y clara reflexión: todo en la vida es un tema de percepción...

Así que la próxima vez que te veas al espejo, piensa en el señor que está haciendo la parrilla, piensa en la señora embarazada que camina por la calle, piensa en el corredor y el momento en el que nada de eso importa, solo importa que estés orgulloso de lo que eres.
 
Yo estoy orgulloso de mi panza, ¿y tu?

jueves, 18 de julio de 2013

Comprensión

Nota Previa: Tengo días pensando si publicar o no esto. Es una simple historia que regresó a mí después de haberla olvidado durante bastante tiempo. A ver qué opinan...

Comprensión

- Anoche volví a soñar contigo - Trataba de no levantar los ojos - Nos besamos - Sus ojos seguían evadiéndome, como siempre ha ocurrido cuando hablamos de ese tema.

- Tienes que dejar de soñar con esas cosas - Una respuesta fría, sin sentimiento - Eso nunca ocurrió - Levantó la mirada - Tu no querías que ocurriera, por lo que nunca ocurrió - 

- Lo sé - no puedo dejar de respirar profundo, casi como un suspiro - pero fue un sueño demasiado nítido, como cuando soñé que él te besaba por primera vez - En mi interior la ira volvió a aparecer - Antes de que me lo dijeras, antes de que te viera - Demasiada melancolía para una frase, parece sacada de telenovelas o dramas muy rosa.

- La verdad es que no importa ya - Respondió ella - estamos demasiado separados como para volver a hablar del punto - Era una posición firme, lo notaba por el tono de voz - Tú decidiste que eso no iba a pasar nunca, preferías ser el hombre correcto, el intachable, el de los valores inquebrantables - Había mucho remordimiento, ya la conversación tenía tono de drama de las novelas del mediodía - Preferiste que nada ocurriera antes de que si quiera yo pudiera responder -.

- Si - aceptar las derrotas es mi gran don - y no quiero volver a abrir las heridas - mi tono es más firme ahora que el tiempo ha pasado - simplemente te comentaba que había tenido un sueño, y que recordaba que en el sueño nos besábamos - No encontraba palabras para explicar lo que sentía - Pero era un beso extraño, en una situación completamente loca - Sonrío - cómo cualquier sueño, en donde nada tiene sentido -

- ¿Y para qué me lo cuentas entonces? -

- Porque me quiero desahogar - Lo digo tan rápido que apenas escucho lo que digo - Hay algo profundamente destruido en mí - Definitivamente voy a tener que buscar la forma de grabar esto, ya tiene forma de escena romántica de alto presupuesto - pero no dejo de pensar en que detrás de todo eso de dejar las cosas porque serían ir en contra de mis principios lo que hay es mucho miedo -

- Eres demasiado complicado - Sonríe - Por eso tal eres como eres, por complicado - Con un gesto que no logro decifrar me trata de decir algo que no entiendo - a ver, ¿qué fue lo que soñaste? -

"Estabamos en una ciudad europea, la ciudad era extraña, era muy verde, con muchos jardines, con edificios bajos y no muy altos. Por alguna razón yo estaba patinando - Si, yo patinando, algo que no hago hace 15 años - y por casualidad me encontré contigo... Paseamos juntos por mucho lugares, pero recuerdo claramente una especie de librería/café/catedral desde donde se veía un inmeso jardin y la ciudad de fondo... De repente vimos un huracán venir y antes de escapar te dije "Un beso por si acaso", tu me evadiste, yo me molesté, y en tus ojos se vió la resignación y escuché las palabras "Está bien, pero es el único y último". Te besé ligeramente, sin mucho apuro".

- Fue un beso corto y enseguida desperté -

- ¿Eso fue todo? Realmente estás haciendo un mar de problemas de un simple sue... - Se detiene en medio de la oración - Creo que tuve el mismo sueño en algún momento 

Nos quedamos mirando, como si algo inmenso que estuvo separandonos desapareciera, como si volviéramos a ser los mismos otra vez.

Pero nuevamente yo desvío la mirada, por miedo, por terror, por odio, por cualquier sentimiento de honor que queda en mi mente, y el muro invisible que nos separa se vuelve a levantar.

Y al mirar hacia adelante despierto nuevamente en mi cama.

Y el día empieza.

jueves, 13 de junio de 2013

Estado Emocional

Pues el tiempo pasa y ya son 6 meses desde que estoy por aquí.

Quitando un viaje relámpago a Venezuela, tengo 6 meses aquí en panamá. Realmente no me puedo quejar.

He de ser honesto, el cambio ha sido bueno para mí. He recuperado bastante de la paz que me hacía falta y creo (y pongo bastante énfasis) que mi esposa está bastante más feliz, ahora que no la están tratando de robar todo el tiempo.

Debo serles honesto y franco, despegarse de tu país y volver a empezar es alto realmente complejo, pero la verdad es que he estado haciendo trampa: Nuestra familia ha venido un par de veces, y con ellos, ha venido un buen "contrabando" de antojos que no podemos dejar de necesitar. Siempre me pareció curioso cuando una vez un amigo que iba a visitar me dijo "Trae Pirulines!". La próxima vez que lo vea lloraremos juntos por la falta del Pirulin en el extranjero.

Ahora, quitando el aspecto "culinario", quería comentarles algunas cosas que he aprendido:

1. NO IMPORTA DONDE ESTES, TODOS LOS VENEZOLANOS TIENEN UN CUENTO DISTINTO DE SU LLEGADA. Así como yo les comenté acerca de mis experiencias con la limpieza del hogar (debo decirles que al final me llegó un embarque de coletos y dí por finalizada mi lucha contra la mopa), cada historia es distinta. Sería injusto explicar cualquier historia por separado, pero lo que si he visto es una gran variedad de situaciones que me hacen pensar que el venezolano es aventurero por naturaleza.

2. EXISTEN PERSONAS A LAS QUE LOS EXTRANJEROS NO LES GUSTAN. Aunque les parezca extraño (sobre todo si han viajado únicamente por placer), a muchas personas no les gustan los extranjeros, y más aún, te colocan por debajo de la persona local. Dado que en mi país y mi contexto social siempre hemos sido muy cordiales con las personas, este comportamiento me ha parecido de lo más curioso.

3. TENEMOS ACENTO! Como lo oyen… Siempre me pareció curioso que el acento neutro de las novelas y programas internacionales se pareciera tanto al acento venezolano, pero la realidad es que eso es un mito tan grande  como cualquier otro. Tenemos un acento característico (más allá de los acentos propios de cada región) que nos distingue como venezolanos.

4. LA MALICIA SE VA DESAPARECIENDO. El venezolano, por su educación en tiempos relativamente violentos, llega a un país muy desconfiado de la gente, lo que hace que sea muy difícil conocer a cualquier persona. La verdad es que con el tiempo, al estar en un país menos violento, el contexto cultural hace que bajes las defensas (un poco al menos). Eso genera un choque cultural inmenso (sobre todo a uno que está acostumbrado a no confiar en nadie). Recuerdo que un amigo que vive en europa me comentó justamente de eso, tengo que recordar decirle que tenía mucha razón.

5. LO BIEN QUE TE VA A IR DEPENDE DE LA BUENA ACTITUD QUE TENGAS. Conozco grandes personas que se fueron basadas en el contexto político de mi país, conozco otras que se fueron simplemente por la oportunidad, conozco personas que no se querían ir pero tuvieron que hacerlo. La verdad es que no importa la razón por las que emigras de tu país, lo que importa es con qué actitud llegas a tu nuevo "hogar"

Finalmente, les comento que tengo la fuerte convicción de cerrar el punto de la migración con este post. Siempre estoy abierto a conversar y ayudar a todo aquel que quiera saber sobre lo que significa irse de su país de origen. Indudablemente comentaré alguna que otra cosa en mis próximos escritos, pero la realidad es que el tema ya es agua debajo del puente (por los momentos).