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jueves, 27 de diciembre de 2012

Cada quien llega con su rancho cultural


Nota del Autor: Inicialmente pensé en titular esta reflexión con el título ¿Quién se llevó mi coleto?, pero el título no le hacía honor a mi necesidad de compartir algo más. Así que formalmente notifico: Si no les gusta el título, pues quéjese con el autor (que con gusto escuchará sus comentarios).

Ahora y sin más preámbulos, una historia de horror.

En panamá no existe el concepto de coleto (y por transitividad, el concepto de haragán).

Para todo aquel venezolano que ha vivido en su país, existe una ley cardinal no escrita en donde en su casa no pueden faltar tres cosas:
  1. La cafetera (aunque no tomes café, para las visitas siempre hay que tener).
  2. Alguna virgen/santo/imagen espiritual (por un tema de fé en la protección de los nuestros y del santo hogar).
  3. Un haragán y un coleto (porque siempre hay algún sucio que limpiar).

El coleto forma parte de lo autóctono, es una imagen de nuestra identidad como país. Habla de la limpieza al detalle que siempre buscamos (o que tratamos de aparentar). Busca una casa sin coleto en venezuela y no la encontrarás. Es imposible, tan sencillo como eso.

En pocas palabras, un coleto y un haragán hablan de muchas tradiciones venezolanas: alguna limpieza profunda que nos obligaron a hacer, algún desastre que tratamos de esconder, algún momento en el que usamos nuestra imaginación y peleamos a los piratas/caballeros con algún vecino (porque coleto sin escoba no es coleto), algún animal que espantar. En fin, puedo enumerar cualquier cantidad de situaciones en donde un coleto (o su haragán) son no sólo útiles, sino indispensables para las necesidades de un hogar venezolano.

Mi sorpresa es que haciendo mi primera compra de recién mudado (e inmigrante por si no lo sabían)  descubro que no sólo no hay coletos, sino que el concepto es increíble para la gente.

Es desesperante hablar el mismo idioma y no darse a entender.

Así que sin mucho detalle les explico

AQUI HAY MOPAS. Para el que no sabe qué es una mopa (o trapeador), aquí les dejo una foto:

Y su nombre será GREÑUDA...

Inocentemente, compré una de estas maravillas de la tecnología (la de la foto es mía), pero al tratar de usarla como se usa un coleto/haragán, descubro que no sólo lo estoy haciendo mal, sino que lo estoy haciendo terriblemente (es decir, en vez de limpiar lo que estoy haciendo es un total y absoluto desastre).

Para aquel que me conoce, sabe que soy persona de retos, así que intenté VARIAS veces buscar la forma de auto-enseñarme a usar este misterioso aparato, ya que por dios, soy ingeniero con postgrado, ¿qué tan complejo puede ser pasar un coleto… SIN COLETO?

Entonces recordé que yo no aprendí solito a pasar coleto: me enseñó mi mamá. Claro, mi mamá es venezolana y su respuesta fue "En lo que vaya te llevo dos coletos y un par de haraganes". Si bien agradezco la intención, la solución no es ponerme a importar coletos (aunque sería un negocio interesante con la cantidad de venezolanos aquí), sino romper la barrera cultural.

Así que fui directo con la fuente: Conversé con una de las señoras que limpia la oficina, le expliqué mi predicamento (dejo a su libre imaginación la cara que puso la señora) y después de un par de consejos me explicó con cierto nivel de detalle su técnica de limpieza. Fui centro de un congreso sobre el uso correcto de la mopa, ya que se acercaron tres señoras más a explicarme sus técnicas. Realmente la mopa aquí es como el coleto en Venezuela, cada quien con su técnica y trucos.

Me pareció muy curioso que nadie les hubiera preguntado antes (estando es una oficina donde el 90% de la gente es extranjera, la estadística de ser la excepción me impresionó). Al preguntar a mis compañeros, descubrí que el negocio de la importación de coletos sería mejor negocio de lo que creo: casi todos pagan a alguien que les limpie la casa porque no saben limpiar si no es con los implementos venezolanos. Para no generar una crisis nacional por quitarle el trabajo a las señoras de servicio, decido formalmente no dedicarme al negocio de importar coletos/haraganes.

Ya sin miedo y después de tener mi certificado de asistencia al congreso internacional de la mopa/trapeador, me puse a practicar en la casa. Debo confesar que la técnica es más compleja que el uso del coleto/haragán, pero bien hecha el resultado es bastante satisfactorio. Tengo ideas interesantes para una técnica coleto/mopa/haragán que me permitan expandir mis ideas de negocio (conozco gente en Venezuela que mataría por una buena mopa en las manos correctas).

Hay muchas moralejas en esta historia, cada quien que se quede con la suya, pero la realidad es que no dejo de pensar en lo simple que es todo cuando decides que es alguien más quien decide tus valores, eres tú mismo el que decide cuando y como afrontar los retos y aprender de ellos, fortaleciendo tus valores en el camino. 

viernes, 5 de agosto de 2011

Arte, Inspiración, Transpiración

¿Cómo hablar de mi trabajo sin hablar del arte y la inspiración?


Cada vez que alguien me pregunta que hago en mi trabajo, entro en una de esas discusiones filosóficas que dejarían a descartes mudo. Es tan complejo explicar mi trabajo que usualmente me rindo y termino diciendo lo mismo que digo siempre:


"Hago Programas"


Pero la verdad, decir eso es como decir que MiguelÁngel "hacía pinturas", o que Gherig "diseñaba edificios", que luciano pavarotti "cantaba". Es clasificar de la forma más simple lo que hago.


Ahora, como nuestro lector puede observar, estoy hablando de clasificar el "arte" como una "actividad".


La verdad es que por más que quiera decir que hago arte y que el "diseño de soluciones tecnológicas" implica arte, la verdad está algo lejos de ese concepto.


Para mí, mi trabajo consiste es resolver problemas de índole humano usando tecnología (es decir, resolver problemas humanos con programas). Para mí es arte por tres razones:


1. Yo trabajo por inspiración. Si el problema me inspira, usualmente la solución inspira. Muchas veces paso horas buscando inspiración para simplemente cambiar "una línea". No se imaginan cuántas veces un simple línea cambia algo horrible de una belleza.
2. Mis soluciones buscan la "belleza tecnológica", eso para mí significa que sean limpias, simples, que otro que las entienda diga: "excelente".
3. Si la solución no me gusta, soy muy partidario de "destruir" y "volver a empezar".


Como pueden observar, bajo este esquema puedo pasar cierto tiempo sin hacer nada, o peor aún, buscando el reto correcto. Además, dado que el producto que genero no depende de subjetividades (funciona o no), no dependo de la apreciación de mi producto para que sea aceptado. Es decir, lo que genero es un "producto", no una "obra de arte".


Ahora, mi trabajo deja de ser arte en el momento en que:


1. Estoy generando programas que no tienen valor "estético"
2. La solución implica trabajo estructurado de "ingeniero"


Entonces entro en esos momentos filosóficos en donde no soy capaz de responder: ¿Qué hago en mi trabajo?


Alguien en algún momento me dijo que el arte es 10% inspiración, 90% transpiración. Eso me suena a que el tema no es sólo inspirarse, sino hacer de la inspiración algo tangible. creo que eso se acerca a lo que creo yo que hago.


Es por eso que me considero algo raro en mi área: Un artista del Software.

martes, 30 de junio de 2009

Cuando descubrí que la diversión no debe terminar


Hace poco alguien me hizo el comentario más preocupante del mundo

- ¿Sabes que la mayor parte del tiempo no sé si estoy trabajando o no? -

Mi cara de estupefacción no debe haber sido normal, porque el comentario siguiente fue

- No es que estoy trabajando como un burro y lo único que hago es estar frente a la computadora haciendo dinero... - Sigue mi cara de estupefacción, pero en mi mente se está formando la palabra "LOCO" - Es que estoy haciendo cosas tan arrechas y que me motivan tanto que no sé si en verdad estoy trabajando o haciendo lo que me gusta -

Mis queridos lectores, al igual que un grupo de ustedes, mi cara de estupefacción no dejó de estar presente, más aún, realmente sentí lastima por la persona que me hizo el comentario, aún teniendo en cuenta su cara de felicidad al hacer tal afirmación, dado que en ESE momento realmente pensaba que uno debe tener la capacidad de saber cuando está trabajando y cuando no. Es algo tan básico como saber cuando uno se está bañando, cepillando los dientes o comiendo.

Tu sabes que estás haciendo una actividad, no es que un buen día llegas y dices

- ¡Epa... como que estoy cepillandome los dientes y no me había fijado!

Pero como este espacio no se llama "El escritor lo sabe todo", he descubierto, a partir de la experiencia propia, que esta situación inusual me está pasando.

Hay momento en los que no sé si estoy trabajando o no.

Dado el momento de inspiración/innovación/emprendiemiento en el que estoy, el día de hoy estuve conversando con otra compañera acerca de cómo se define una idea, de mis experiencias, de mis propuestas de innovación, de cómo invertir, de cómo ganar, de como aprender a perder, en fin, una charla laboral orientada a nuevas oportunidades de negocio. Lo interesante del dato: Estabamos hablando dentro de mi carro en un congestionamiento de tráfico espantoso, teniendo una conversación totalmente informal (que lastimosamente no grabé y apenas pude escribí lo que recordaba) y sin ningún compromiso laboral. ESTABA TRABAJANDO Y NO ME HABÍA DADO CUENTA.

Haciendo un poco de memoria y observando lo que he estado ahciendo últimamente, estoy teniendo lapsos en los cuales no estoy 100% claro si estaba trabajando o no. Para serles honestos, estos lapsos de tiempo son recientes, creo más que todo porque no había pensado mucho en el tema.

No sé si a ustedes en algún momento les ha sucedido que habían estado comiendo y no se habían dado cuenta, pero he recibido el don de la experiencia a partir de una revelación personal, es decir, mi compañero no me estaba diciendo disparates ni nada por el estilo, más aún, me estaba enseñando el principio de una senda totalmente nueva para mí, pero que es evidente para otros:

La vida del empleado está atada a un empleo, la vida de la persona está atada a la vida.

Mientras piensan y opinan sobre esta revelación (Y sobre la locura de idea de hacer cosas sin saber siquiera si efectivamente se está haciendo algo) yo me voy a seguir haciendo lo que mejor se hácer.

Lo que quiero, cuando quiero, porque quiero, como quiero.

miércoles, 3 de junio de 2009

El colaborador, el empleado, el emprendedor y la persona


Dadas razones que jamás podré comprender, siempre estoy pensando en cosas que aún cuando son obvias, me generan dudas.

En particular, quiero hablar un rato de lo que tal vez es lo más obvio del mundo, pero que como normalmente me enredo hablando del tema, prefiero exponerles mi tema.

El tema en cuestión es la clasificación de las personas de acuerdo al contexto.

Me explico un poco: En la red donde estoy conectado (Coloqué aqui su cara de no entiendo) los colaboradores que hacemos lo que nos gusta tenemos distinciones basadas en el contexto de los proyectos en los que estamos, y esa distintción entre cada rol entre proyecto hace muchas veces compleja la interacción entre los diferentes colaboradores de la red.

En Cristiano: En la empresa donde trabajo (Coloque aqui su cara de "AHHHHHH, hubieras empezado por ahí") asignamos posiciones o clasificaciones por proyecto, lo que implica que en un proyecto determinado tus actividades pueden estar orientadas hacia la labor comercial, mientras que en otro pueden estar orientadas hacia el lado operativo.

Esto, aunque suena un poco complicado (Es como imaginarse que un vendedor en algún momento determinado se dedique a ensamblar carros) es muy efectivo al momento de definir equipo de alta competencia en la organización, dado que cada persona tiene la potestad de decidir en gran parte cuál es el rol que desea ejercer en cualquier momento.

Ahora, la idea de esto no es hablar sobre mi lugar de trabajo, sino de la actividad de contextualizar a las personas en base a lo que hacen en momento determinado.

El "papá" de la mañana se convierte en el "compañero" o el "esposo" sin mucha complejidad de acuerdo a la situación social en la que está, por lo que no quiero tomar en cuenta esas simples divisiones.

Quiero hablar de esos momentos en los que la asignación de un rol pasa de ser una asignación a una etiqueta. He ahí donde yo me enrollo sin necesidad.

He visto muchos casos en los que las personas tienden a clasificar a una persona, y por fuerza de la costumbre, asocias directamente la clasificación con la persona, lo cual significa que la clasificación es lo que le da sentido a la persona, no al revés. Un ejemplo claro de estas situaciones está en la publicidad, cuando te refieres a un producto por alguna marca en particular y no por el producto genérico. Aqui en venezuela uno de los ejemplos más comunes es la harina de maíz precocida, que nadie llama por el nombre antes expuesto, sino por "Harina PAN".

Imagínense que una persona nunca es reconocida como Luis Rodríguez Díaz, sino como "El esposo de Laura". La preocupación más grande es cómo salir de esa clasificación, porque con el tiempo se empieza a perder la identidad personal, basándose únicamente en la necesidad de ser clasificados para existir.

En fin, toda esta explicación que les estoy explicando se basa en una simple pregunta: ¿Han pensado en todas las personas que tratamos y analizamos en base a la clasificación que le hemos dado? Yo acabo de pensarlo, y realmente me doy cuenta lo poco que realmente conozco a la persona, pero peor aún lo mucho que conozco al colaborador, empleado y emprendedor a mi lado.

Así que voy a dejar de recoger mi basura mental y me voy a poner a conversar con la persona, a ver que consigo.

jueves, 12 de marzo de 2009

Del baul del recuerdo conseguí una sonrisa




Mi madre, en su infinita sabiduría, siempre me decía que todas las cosas suceden por una razón.

Hace un tiempo ya, tenía una pequeña libreta donde escribía lo que me venía a la mente, muchas veces era ideas sueltas, otras veces eran fragmentos de escritos que he seguido con el tiempo, y la mayoría de las veces eran pequeños brotes de inspiración que escribía y luego olvidaba.

Por razones que no son de dominio público, esa libreta pasó a manos de la persona que debía recibirla, pero no sin antes "censurar" un poco el contenido...

Hoy, limpiando un poco la tonelada de papeles que tengo, me conseguí con una de las secciones censuradas. La realidad es que leer esto después de tanto tiempo me da un poco de risa, nostalgia, y bueno, me hace recordar otros tiempos que eran más faciles, complejos e ilógicos

Un poco de contexto: No tengo recuerdo exacto de cuando lo escribí (Joven de alrededor de 18 años), pero sí el por qué... Me habían dejado por alguien cercano.

Estoy viendo el techo pensando en tí...

Aún cuando el ruido de cuarto del al lado em recuerda que ya no estamos juntos, miro el techo y me acuerdo de tí.

Recuerdo cada momento que pasamos simplemente respirando, mirando al techo y pensando que nada puede ser mejor que ese momento de paz después del placer.

Pero todo cambia, y ahora, en vez de estar a tu lado hablando de filosofía de la vida mirando un techo blanco que necesita una mano de pintura, estoy solo, mirando el mismo techo y pensando cómo han cambiado las cosas para que ahora hables con otro mirando un nuevo techo, mientras o único que pienso en este mundo es que cada vez que me acuesto, pienso en tí.

Tal vez la vida sea injusta, tal vez sea el destino lo que hizo que aquellos momentos no vuelvan jamás, pero la realidad es simple, tu estas en el cuarto del al lado, y yo lo único que pienso es en aquellos momentos que pasamos mirando el techo.

Pero así como pienso que la vida es injusta y tiene cierta ironía, recuerdo el por qué las cosas suceden en el momento en el que deben suceder, el por qué todo debe existir en el momento que debe existir, y por qué ahora, cuando más te necesito, no estás.

Tal vez suene a melancolía, tal vez suene a tristeza, pero ahora que veo aquel techo que los dos llegamos a ver juntos, me doy cuenta que la realidad es otra.

Que no estás a mi lado por el simple hecho de que no debía suceder.
En fin, no sé por qué les cuento esto, me pareció agradable el recuerdo. Me imagino que todos tienen recuerdos que los hacen sonreir, llorar y pensar en silencio.

Justamente como ese recuerdo que en este momento están pensando.

Mi comentario final es: No luchen contra él, siéntanlo, porque a final de cuenta, son lo que son por cómo afrontaron el pasado.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Saludos, Inicios, Comienzos, Despedidas, Bienvenidas... En fin, Cambios




Quería regalarles algo que significara algo para los dos.

Busqué en todos lados algo que expresara la alegría que siento por ustedes, más ningún recuerdo material explica lo mucho que significa este paso que los dos acaban de comenzar.

Es por tanto que les regalo lo único en esta vida que valoro con todo mi corazón y que no es material.

A la bella esposa, dos ideas que tengo en la mente:

Ten paciencia.
A veces el hombre comete los errores más estúpidos
simplemente porque lo obvio nunca es amigo de lo evidente
y el hombre es famoso por ser evidente, más nunca obvio.

Todo lo que hacemos,
para bien o para mal,
debe ser en busca única y exclusivamente de la felicidad
ni un sentimiento menos
ni un Sentimiento más.

Al siempre apasionado esposo, dos simples comentarios:

Hasta la rosa más bella se ahoga con excesos
debes amar sin olvidar que el exceso de amor muchas veces lleva a la indiferencia
Ama sin medidas
pero mide y atesora lo que amas.

Siempre ten en cuenta que no importa que suceda,
ya has ganado más de lo que puedes ganar
Aquello que siempre buscaste,
ya junto a tí ha de estar.

No puedo buscar otra forma de expresar la alegría, quisiera decir que hay otras formas, quisiera decir que hay otros momentos, pero la realidad es simple, cada momento que nos llena de felicidad debe ser vivido al máximo.

Nunca se sabe que giros nos da la vida...

martes, 9 de septiembre de 2008

Profesionales, Amateurs, Novatos y Científicos Locos


Vamos a utilizar dos palabras importantes en este momento: Pendejo y Cagada.

Diremos que alguien es Pendejo, cuando todo el mundo sabe que ese alguien está cometiendo un error menos él mismo... El algo así como la naturaleza: Todo el mundo sabe que hay que es un error beber agua cerca de un río lleno de cocodrilos, pero las pendejas vacas lo hacen todo el tiempo y se las terminan comiendo, para después culpar al cocodrilo que lo único que ha hecho es saciar el hambre.

Pendeja la vaca, pendejo el cocodrilo, pendejo el que vé todo y no dice nada.

Y ahora llamaremos cagada a cualquier actividad. "La cagada esa", es simplemente una alegoría a una actividad cualquiera que termina en fracaso. Es decir, decimos "cagada" a toda actividad que hacer un "pendejo" profesional.

Pues bien, dadas las distinciones previas, quería comentar las muchas veces que, cuando alguién quiere hacer alarde de sus cualidades, siempre dice lo mismo: "Abran paso al Profesional"... Para mí, los profesionales, quitando de un lado a los "Pendejos Profesionales", no existen.

Existe gente que cobra una cantidad de dinero (Que no entiendo cómo hay gente que paga) por realizar una actividad en la cual se ha desempañado suficiente tiempo como para aprender bastante sobre un tema, pero no por eso significa que esta persona que sabe mucho sea un profesional (Nuevamente, a menos que sea un Pendejo Profesional).

Un profesional nunca dice que no sabe, aún cuando no posea el conocimiento, tiene que buscarlo, y si no existe, debe crearlo. Un profesional tiene que tener la capacidad de entender un problema en su área y poder hacer un diganóstico acertado sobre cuál es el problema de fondo y la solución a alto nivel. Muchas veces no sabe el detalle de cómo solucionar, pero tiene idea de quien puede apoyarlo y evitar hacer una "Cagada".

Un profesional debe ser lo suficientemente sabio e ignorante para saber cuando una cagada es tal, y cuando no lo es. Debe ser tal sutil para diferenciar cagadas que al ojo inexperto parece iguales, y saber cómo convertir el trabajo de un pendejo en algo admirable. En fin, un profesional sabe de su trabajo, lo entiende y no tiene secretos, sino nuevos retos.

Mucha gente tiende a tener rasgos profesionales, pero el punto clave de profesional es que el conocimiento y la habilidad tiene que ser tan natural como el respirar. Por eso es que digo que no existen profesionales puros, sino que existen híbridos.

Es decir, existen amateurs y novatos en áreas del conocimiento que trabajan para convertirse en profesionales, siendo pendejos en un principio, para ir disminuyendo las cagadas a partir de la experiencia. Es algo así como evolucionar de un Pendejo Profesional a algo mejor.

Resumiendo y para terminar de hablar pendejadas...

En la ruta para ser profesional, trata de entender que primero tienes que ser un pendejo que hace cagadas.

Creo que ahí es donde el ser humano debe evolucionar.

Mientras tanto, me tendré que conformar con todos los científicos locos que tengo a mi alrededor, que son profesionales, pendejos, amateurs y novatos a la vez, pero lo más importante: son felices y no les importa.

lunes, 16 de junio de 2008

Y ahora para su deleite...



Nota: Fin de Semana de "Día del Padre", en el cuál ví tres películas malas y una repetición de "Monty Python Meaning of Life" trae a la semana una óptica loca. Tengan paciencia o cierren el blog en este momento.

Por cosas de la vida, trabajo en una empresa donde el promedio de edad no debe ser superior a los 30 años. Si a eso le sumamos que la mayoría nos conocemos previo a nuestro ingreso en la oficina, es natural pensar en conversaciones como las siguientes:

- ¿Puedes tocar a ese que está ahí para que me pare? - Dice una de las muchachas a uno de sus compañeros de trabajo que se encuentra compartiendo cubículo con otro
- Hayyyyyy vale... - Dice alguno
- Tócalo pues... - Se escucha en el cubículo de al lado

Y bueno, ustedes se hacen la idea. Conversaciones informales, ideas inusuales, conversaciones a medias, medias conversaciones, es decir, algo humano.

Quiero traer a colación este punto porque con el nivel de stress que tengo útlimamente, necesito a veces estar dentro de un ambiente de ruido, aquel ambiente donde no escuchas nada, pero todo a la vez. Es aquel espacio donde no te puedes concentrar en lo que realmente estás haciendo, sino en todo lo que los demas hacen.

Ese debe ser el paraíso para aquellas personas que buscan ser creativas: Ese lugar donde las ideas salen de todos lados, en el que recordamos que la interacción humana es de las mejores medicinas para curar la depresión, la ansiedad y la necesidad de reaccionar.

Pero dejé ese espacio por uno donde la paz interna proviene de un lugar más perdurable, en donde debo emprender y vencer los temores más simples para llevar un nuevo concepto. En otras palabras, dejé la comodida de la interacción social constante por un lugar con un poco más de paz mental, con el fin de concentrarme en lo que debo y no en lo que quiero (Eso sí que está peludo de entender, avísenme si entendieron para que me expliquen).

¿A qué viene todo esto?, Bueno, que tal vez estoy empezando a entender por qué he tomado mis últimas decisiones, algunas malas, algunas buenas. Creo que la idea central es que no se queden ahí, en ideas.

Vamos a ver...

O tal vez no...

Todo depende de mí...

De todos...

Y de que alguien me explique que estoy escribiendo, porque ahora que leo toda esta locura, ni yo mismo me entendí.

T-40

viernes, 14 de marzo de 2008

Mentes que Mienten



Debido a razones académicas, he tenido que redefinir muchos de los conceptos que creía conocer, principalmente porque estaban incompletos, sesgados o simplemente errados.

Es decir, todo lo que fundamentaba mi pensamiento hacia ciertas áreas está completamente equivocado.

Pues bien, he deciddo que no voy a volver a cometer ese error.

Hace poco definí el concepto de conocimiento como: "La capacidad de aplicar información de tal manera que agregue valor a mi entorno". Es interesante cómo una simple definición de algo tan tácito como el conocimiento puede cambiar la forma en la que te mueves por este manicomio que llamamos mundo.


Si sabes que estás en una situación complicada, como beber con los amigos hasta la inconsciencia, y sabes los resultados posibles de esta situación, que en la mañana la resaca va a ser increíble, es importante utilizar el conocimiento para dar valor al entorno, en otras palabras: Pide pasapalos y saca a bailar a las mujeres lindas para que el cuerpo metabolice el alcohol más rápido. Eso es conocimiento simple, aplicado a una necesidad real.

Algo tan simple como un error (o cagada, para utilizar el léxico más adecuado) se puede ver como la mala implementación del conocimiento debido a factores no determinados en su momento, es decir, "que no ví lo que hice y la cagué"


Y ahora se preguntarán: ¿Por qué estoy hablado de este tema?, porque acabo de tener una revelación que quería compartir.
He definido la sabiduría con las siguientes palabras: "Es la capacidad de ver que la cagaste, que aprendiste, que entendiste y que vas a hacer lo posible por no volverla a cagar".

Quisiera decir que estoy inventando algo nuevo, que acabo de descubrir algo que no existía, que es necesario que el mundo sepa esto, en fin que le he dado un poco de razón al mundo...

Pero no.

Simplemente estoy planteando mi óptica del mundo. La óptica de alguien que según el concepto, está aprendiendo a ser sabio.

domingo, 2 de marzo de 2008

Con el bate, la mandarria, el taladro y pare usted de contar

Nota Inicial: Hoy les voy a pedir un poco más de paciencia de la que normalmente tienen conmigo. Este es un post largo porque ejemplifica muchas de las cosas que tengo en mente. Voy a empezar a hablar de tres cosas que en un principio parecerán inconexas, luego trataré de complicarlas como siempre, y finalmente quedarán con un signo de interrogación por un final inesperado e incoherente. En otras palabras, este es un escrito como los de siempre. Disfruten la función...

Los votos


Siguiendo con la onda del matrimonio, una de las actividades que tengo en mi poder (y no son muchas) es escribir mis votos matrimoniales.

Para aquellos que no saben que son, los votos matrimoniales son aquellos sentimientos, promesas y deseos que confiesas a tu pareja enfrente a todos tus amigos, familiares y afines al momento de la ceremonia eclesiástica.

Aqui es donde todo el mundo me ha dicho: ¡Para tí debe ser fácil dado que escribes todo el tiempo y siempre se te ha hecho simple el escribir!.

Quisiera que pensaran por un momento la situación: Soy una persona que le cuesta pensar en situaciones perfectas, que siempre está buscando un nuevo retos, que nunca entiende todo de una sola vez y que a veces habla demasiado. Todo eso es receta para un desastre dada la situación de que tengo que escribir lo que siento por la persona más importante de mi vida.

Las posibilidades de que escriba algo tan complicado que no tenga sentido, tan profundo que realmente sea monótono, tan ladilla que realmente yo mismo no voy a querer decirlas son tal altas que he realmente estoy preocupado... Preocupado porque a final de cuentas voy a meter la pata y no me procupa en lo más mínimo.

Como adelante les diré algo: El día de mi boda, justo antes de salir a la iglesia, voy a publicar mis votos en conjunto con una foto de mi mismo en este repositorio de pensamientos. Si no me cae un rayo o algo parecido, tomaré eso como una señal de que a) Los votos no están tan mal y b) Por más loco que esté, mi esposa siempre tendrá la paciencia para decirme ¡Tranquilo, que nadie nunca le hace caso a las cosas que se dicen al momento de la boda!...

Los ciclos que terminan

Cada cierto tiempo pienso en la misma canción de Hector Lavoe "Todo Tiene Su Final" y lo que significa para mí. Amigos que se van, ciclos que deben terminar, fases que cada quien debe cumplir mientras anda en su caminar por la vida.

Antes de que piensen que me estoy volviendo complicado, simplemente estoy un poco triste, un poco melancólico, muy alegre y siempre muy analítico. Estoy en una fase de cambios importantes en mi vida, tanto a nivel personal como a nivel profesional. Es de esos momentos definitorios en la vida, en los que se pone a prueba realmente la enteresa de la persona, la madurez y capacidad de afrontar los momentos.

Uno de esos momentos donde no importa lo que hagas, siempre será la decisión equivocada la que tomemos.

Será equivocada no por se incorrecta, sino porque aprenderemos de la peor forma, porque creceremos a los golpes, porque lo haremos solos, porque a final de cuentas, no es sólo el fin de algo, sino el comienzo de otro momento en nuestras vidas.

Hace no mucho una persona sin querer me enseño algo tan valioso que hizo un cambio fundamental en mí: Me enseño a darme cuenta de que no importa que tan cómodos estemos, en algún momento la vida nos va a enseñar que nada es eterno y que es necesario aprender a despedirse, a dar cierre, en pocas palabras, a terminar para volver a empezar...

El chip de fábrica


Comentario común en la mujer molesta: ¡Todos los hombres son así!
Comentario común en el hombre obstinado: ¡Todas las mujeres son iguales!.

Damas y caballeros,

Tengo el placer de informarles que no hay respuesta a esa pregunta no formulada.

Si partimos del hecho de que todos los miembros de un mismo género se comportan de la misma manera, podemos encontrar una alta cantidad de pruebas que apoyan este precepto universal. No es necesario ni siquiera enumerar alguna dado que todo el mundo tiene infinidad de ejemplos, bien sean actuales, pasados, reales o ficticios (cuando digo ficticios, me refiero a ejemplos de las películas).

En cambio, si pensamos que es un hecho falso, conseguimos con igual facilidad cantidad de ejemplos y teorías que nos permiten igualmente comprobar nuestra teoría.

Es a partir de esto que he descubierto algo realmente importante para el desarrollo de la humanidad, y es que el ser humano (coloc ser humando para no poner ni el término "el hombre" ni "la mujer") viene o aprende una conducta básica: Catalogar a sus semejantes.

Es como si viniéramos con la instrucción básica de que si vemos algún fenómeno o cunducta, lo clasificamos sin pensar realmente si vale la pena hacerlo. Sin importar que sea una clasificación positiva o negativa, no nos sentimos a gusto si no hemos clasificado de principio a fin a las personas y su entorno.

Tal vez por eso nos gustan tanto los cuentos ajenos, porque permiten comparar clasificaciones. Porque hasta el cómo clasificas a la gente te permite clasificar a alguien. Es como una inmesa paradoja que nunca tiene respuestas, sólo más preguntas que nos hacen sentir bien...

Y ahora para el final...

¿Qué tiene que ver los votos matrimoniales con el fin de los ciclos y la conducta de clasificación compulsiva de la gente?...

Pues que son los temas que estoy tratando en mi día a día, que por conversaciones con mis allegados tienen un peso importante en el tiempo que les invierto.

En fin, se relacionan porque son mis pensamientos.

Clasifíquenme como loco, así todo tendrá sentido...

viernes, 8 de febrero de 2008

Conductas Colectivas




NOTA: Los eventos resaltados aqui se basan en la experiencia personal del autor, cualquier semejanza con la realidad propia de cada quien, es pura coincidencia.


Conversación casual:
- ¿Mi amor, que opinas de estas tarjetas? - Dice la novia
- Bueno, en realidad no me gustan mucho, porque >.- Dice el novio
- Ok, pero ya las mandé a comprar y dí el adelanto - Responde la novia
- ¿Para qué me pides opinión entonces? - Pregunta el novio con un poco de mal humor
- Porque me importa lo que piensas - Dice cariñosamente la novia
- Pero ya hiciste la compra - Dice el novio
- Exacto - Responde la novia.

Ahora que estoy en planes nupciales, formo parte de aquellos hombres que han pasado por aquel ciclo en la relación que se conoce como: "Novia Neurótica". Es por esto que quiero compartir un poco mis pensamientos con ustedes, dado que me parece que la experiencia es para contar y analizar.

Primero y antes que nada: todo este proceso de casarme me ha parecido no sólo interesante, sino divertido.


Antes de que salgan todas mis lectoras a llenarme el correo electrónico de amenazas de muerte o mensajes de odio, piénsenlo un momento: En la sociedad occidental, a la mujeres se les enseña que una de sus metas en la vida no es sólo encontrar a aquella persona ideal, sino hacer ILEGAL que ese compañero de vida si quiera piense en otra persona como compañera. Utilizando una analogía, "están marcando el ganado".


Durante sus días de infancia son rodeadas de juegos que las educan a buscar estabilidad de pareja, durante la adolescencia miden su popularidad por su capacidad de relacionarse efectivamente con el sexo opuesto. Es decir, es casi imposible pensar en una mujer que no tenga la ilusión de la boda perfecta, en donde ella tiene el control y sabe exactamente qué es lo que quiere.

Es ahí donde el novio pierde la batalla. Usualmente el hombre lo único que busca es la felicidad de la novia, por lo que cede el control de la boda desde un principio sin miramientos. En nuestro interior nos gusta pensar que tenemos poder de decisión, pero el control lo tiene la novia, y por ende la última palabra.

Las decisiones son usualmente autoritarias, por lo que el novio tiende a ser un simple expectador o asistente del evento.


Claro que hay excepciones, pero usualmente estas se deben a factores externos y son muy poco usuales, ¿o ustedes han visto muchos hombres yendo a "eventos de bodas" por su cuenta?. En estos eventos, la mayoría de los hombres toman una actitud pasiva mientras las mujeres se aglomeran y fluyen como pez en el agua. Están en su elemento, tomando el control de una situación para la cual han sido educadas.

La mujer, triunfalmente asedia a los proveedores, el hombre, tratamos de ayudar, pero usualmente no entendemos las delicadezas de un arte que sólo estamos empezando a ver, mientas que las mujeres tienen años de entrenamiento, por lo que las sutilezas tiene un gran valor para ella.

Todo esto me deja con sentimientos confundidos: Si el hombre ayuda, no ayuda como debes, porque para eso tienes que tener una experiencia que no se tiene. Si no ayuda, puedo asegurarte que tendrá problemas. Si opina, su opinión tiene un valor menor, dado que no estás en una posición de control. Si no opina, se coloca en una posición desventajosa. Es una posición compleja, en donde no parece haber una salida distinta a ser la persona sumisa durante todo este ciclo.

Con esa idea, los dejo, debo ir a otra reunión con el fotógrafo que eligió ella, el sastre que no hemos conocido per es bien recomendado, a la prueba de tortas otra vez porque los sabores no terminan de cuadrar (ni idea que significa esto), en fin, a formar parte de la conducta colectiva sólo con el fin de que la novia, que es la persona más importante en la vida del novio, sea feliz.

lunes, 15 de octubre de 2007

Egoísmo social


NOTA PREVIA (Bastante larga, de paso): Desde hace un par de semanas vengo pensando en qué escribir, en que expresar, en qué sentir... Pero por casualidades del destino, o verdades de la vida, me ha tocado trabajar en más actividades de las que debo, por lo que el escrito de esta semana lo congelé para hablar de otras cosas. Pongo esta aclaratoria en base a las posibles preguntas que sé que saldran.

Hoy descubrí algo interesante.

Lo difícil que es decir NO ahorita con el fin de que por sí solo se convierta en un SI.

Dado que ya todo el que lea esto no va a entender (parece costumbre de este espacio del mundo que primero me la fumo, luego me la fumo un poco más y finalmente termino hablando de cualquier otra vaina), le explico a ver si entre todos podemos resolvereste pequeño gran dilema.

Algo que vengo viviendo más que de costumbre, para mal o para bien, es el conflicto que genera mi deseo por ayudar a los demás. Tengo debilidad por la gente, por ayudar al que lo necesita cuando está en mi poder, y de ayudar a otros cuando no se dan cuenta.

¿Me creo Batman? No, no me lo creo.

¿Gano algo ayudando a otros cuando la mayoría de las veces nadie se da cuenta? Mmmm, buena pregunta, pero me atrevería a responder que no... Directamente no gano nada ayudando a otros.

¿Ayuda a las personas por alguna razón altruista o por el simple deseo de ser mejor persona? Aqui realmente tengo que responder que no, y cualquiera que me conoce sabe que no busco ser mejor persona.

Y como esas preguntas me puedo preguntar cien más, y todas tendrán la misma respuesta: NO.

Entonces, ¿Por qué demonios ayudo a los demas?

Por egoísta...

Por simple y puro egoismo...

(En este momento puede cerrar la ventana o pestaña de su explorador y dejar este escrito aqui, ya que lo siguiente es el fume de costumbre, tal vez con un poco de chispa, pero es el fume de costumbre)

Soy una persona que trata de adaptarse a su ambiente, a su medio y a todas las situaciones que me rodean...

Pero tambien soy gente, y la mayoría de las veces me gusta que mi entorno esté en lo más pacífico posible.

Así que trato en lo posible de ayudar a los demás, porque indirectamente estoy acomodando mi ambiente para que mi pasar y pensar sea lo más suave posible.

Todo el mundo dice que estoy loco, que a veces mi ayuda a corto plazo implica más problemas.

Pero ahí el problema: Yo no pienso a corto plazo. Siempre mis ayudas buscan resolver a largo plazo, de manera definitiva los problemas. Como dice el dicho: Para hacer Omelette hay que romper huevos.

En mi caso, Para obtener un SÍ tengo que hacer que aparezcan suficientes NO que hagan que el resultado realmente valga la pena.

Y entonces llega la gran pregunta: ¿Vale la pena todo el esfuerzo por algo tan complicado?

Pues la respuesta es que vale la pena cada segundo que invierto, que disfruto, que significan mi paz y felicidad.

Porque como comenté antes: Soy un egoísta más en este mundo.

domingo, 12 de agosto de 2007

Cada loco con su tema



Vamos a hablar de caballerosidad...

Vamos a hablar de sexo...

Vamos a hablar de ideas simples...

Vamos a hablar de soluciones complejas...

Vamos a hablar de cosas que pueden no tener ningún sentido...

O pueden tener todo el sentido que nosotros tendemos a perder...

Últimamente he escuchado a bastantes personas tocar el tema de la pérdida de caballerosidad tanto en hombres como en mujeres (sí, la caballerosidad se presenta para ambos sexos por igual) y me puse a escuchar las diferentes historias al respecto.

Para las mujeres que conozco (y voy a hablar sólo de las que conozco, porque las mujeres son como los hombres, uno siempre termina conociendo a uno que rompe los estereotipos) un caballero es alguine que no sólo es amable o de finos modales, sino que se importa por los detalles para hacer feliz, aunque sea por un simple segundo a una mujer. Caemos entonces en el delicado tema de qué tan detallista puede llegar a ser un hombre, de qué tan finos son los modales, de qué tan complejo puede llegar a ser el pensamiento de una mujer para que no llegue a pensar en dobles intenciones.

Para los hombres que conozco, ser caballeroso es una actitud ante las damas, una forma de entender lo que quieren en realidad y simplemente hacerles más fácil el camino. He aqui un punto importante: para un hombre el ser caballeroso no implica atender todos los deseos de una mujer, simplemente es estar pendiente de que se sienta a gusto en su entorno, tan simple como eso.

Y ahora estoy yo, que aún siendo hombre tengo una perspectiva un poco distorsionada de lo que es la caballerosidad (y aquí el fume de la semana): La caballerosidad es un modo de conducta. ¿Y qué demonios es un modo de conducta? pues la respuesta es lo complejo del caso. Un modo de conducta define como vemos a los demás y actuamos en correspondencia a eso, por ejemplo, si sabemos que alguien con quien hablamos se siente incómodo con un tema, simplemente no lo tocamos a su alrededor, en otras palabras, pensamos en nuestro entorno para evitar cometer errores y herir suceptibilidades. El ser caballeroso, por lo menos para mí, es cómo entendemos a un nivel muy superficial a las mujeres y tratamos de que su entorno sea lo menos complejo para ellas.

Es por eso que hay damas que me consideran caballeroso y hay damas que no: porque a veces, les guste o no, los detalles que las incomodan no pueden (¿o deben? realmente no sé cual es el verbo) desaparecer, porque entonces la vida se hace muy simple, y todo se hace aburrido...

martes, 17 de julio de 2007

Diseñando lo que no quiero diseñar...


Este es un mundo extraño, tal vez por eso es que quien sea que creó al hombre debe haber pensado bastante en cómo debíamos ser.

Antes de que nos pongamos filosóficos ante el simple de hecho de que tenemos un título bastante fumado, y una primera frase que realmente no tengo idea de donde salió, hay que tener en cuenta que la idea no es definir cómo debe ser una persona, sino diseñarla, y cómo es un diseño, no tiene que ser 100 % exacto, más bien, queremos los defectos, necesitamos los defectos, porque son esos defectos los que nos dan el sabor y la diversión.


Así que pensando las cosas mejor, vamos a ver si podemos diseñar una persona a partir de sus defectos (Asustense que la cosa se va poniendo buena).


El primer defecto que tiene que tener una persona (y me disculpa todo el que esté en contra, pero pienso que debe ser) es que debe tener miedo: Miedo a ser aceptado, miedo a lo que siente, miedo a la oscuridad, miedo a las alturas, realmente no importa, lo que importa es que el miedo nos recuerda lo mortales que somos, lo imperfectos que a veces llegamos a ser...

Es ese miedo el que nos da motivación para ser mejores, así que, dado que es un defecto imporante, es bueno tener miedo.


Ahora con un miedoso, el siguiente defecto que se me viene en mente es la mentira. Hay que saber mentir (Y para ser honesto, me cuesta mucho no entender por qué no hay más mentirosos en el mundo), porque no hay nada más complejo que decir algo que no es verdad, porque al final de cuentas, mientras más dura una mentira, la verdad deja de ser verdad, y he ahí el gran secreto: Mentir hasta que la mentira se convierta en realidad. (Suficiente uso de la palabra mentira, prometo decir una sóla vez más esta palabra en este diseño).


Ahora, ¿por qué necesitamos que el ser humano sea así?, porque ningún diseño está hecho sin ilusiones, y las ilusiones no son más que cosas que no existen y queremos que existan, así que desde un punto un poco alocado, una persona que se imagina cosas que no existen y las expresa, es un mentiroso (Además está el tema de que muchas personas quieren escuchar lo que quieren, así que parece que una mentira de vez en cuando no está mal).

Tenemos un miedoso que dice cosas que no son realidad, pero hasta los momentos hemos hablado de cosas que tienen que ver con la interacción con el entorno, pero nada de cómo una persona debe verse así mismo, así que el siguiente defecto tiene que ir orientado hacia algo más simple: Inconformidad con uno mismo. No importa el color, no importa el tamaño, no importa cuales sean tus preferencias ante la vida, es necesario que la persona sea incorforme con lo que es, siempre teniendo una espina clavada en la mente.

He aqui un punto interesante: no es ser masoquista y odiarse así mismo (Aunque pensandolo bien, puede ser bueno esto último en situaciones puntuales), sino más bien nunca estar conforme con las acciones, actitudes, situaciones, decisiones y afines que se realicen, porque al final, el deseo de mejorar siempre está ligado a una incorfomidad con nosotros mismos.

Y así podemos seguir, buscando defectos que nos hacen como somos, descubriendo que al final de cuentas que los defectos nos hacen como somos, imperfectos, imprecisos, delicados, simples, complejos, dedicados, temerosos, con nuestras inseguridades, pero al final de cuentas seguimos con el tema de que esto es un diseño, no es perfecto.
Si fuera perfecto, que aburrido sería, ¿No lo creen?

domingo, 1 de julio de 2007

10 cosas que descubrí o empecé a entender????



Primero
...Descubrí que me gusta promocionar este blog (creo que tengo el ego muy elevado). No porque quiero que me lean, sino porque a veces quiero ayudar a todos a entenderse a sí mismos (ni que fuera psicólogo, diran algunos, pero no hay forma de entenderse mejor que entendiendo a los demás).

Segundo...Descubrí que hasta mis reglas no son inviolables, pero para ser quien soy debo pensar en ellas todo el tiempo. Una regla de vida es algo en lo cual se debe creer, se debe vivir con ellas y siempre deben guiar tus acciones, pero nunca deben bloquear la felicidad, en cambio, deben guiarte hacia ella.

Tercero...Descubrí que tiendo a hablar de más (y por eso le debo muchas gracias a una persona que lo único que hizo la semana pasada fue escucharme). Es muy complejo explicar esto sin hablar de más, así que simplemente, gracias a aquella persona.

Cuarto...Descubrí que me estresa no poder hablar con nadie de mis problemas (porque las cosas son tan complejas y pendejas a la vez). Quiero dejar algo claro, no he dejado de pensar primero lo que digo, pero cuando no puedo decir lo que pienso soy demasiado evidente, es como cuando se tiene un secreto demasiado bueno como para no gritarlo.

Quinto...Descubrí que al final de cada problema, la solución más simple siempre es la última que quiero tomar (demostrando lo loco y medio enrollado que puede ser). Todo parece estar conectado, y tal vez así sea. El temor es un arma muy poderosa, pero el respeto es mucho mejor arma.

Sexto...Descubrí que aunque nadie puede decidir por mí, pero todos entienden mis decisiones de distintas maneras.

Séptimo...Descubrí que nada de lo que escribo es una verdad a medias, es sólo un cuento que no quiero que tenga final (se pierde la emoción, ¿no creen?).

Octavo...Descubrí que hay gente que sienten lo mismo que yo, pero el temor a la comunicación es extremadamente poderoso en ellos. Tener miedo al rechazo es común, pero jamás se debe dejar de ser como es. Esa debe ser una regla cero de vida.

Noveno...Descubrí que la lectura es un arma de doble filo, lo que uno vé nunca es lo mismo que lo que debe ser. A este punto tengo que hacer referencia al escrito más grotezco/extraño/impactante/bizarro/cualquier cosa que se pueda leer que mis ojos han tratado de entender, el escrito se puede observar en su versión en español aqui

Finalmente, descubrí que soy una persona totalmente distinta que la semana pasada, no porque sea más sabio, ni porque me hice una cirugía plástica, simplemente porque decidí ser una persona distinta.

Quién sabe, si en un mes he descubierto 10 cosas, quién sabe cuantas descubriré en un mes más... Un paso a la vez, un montón de ideas en paralelo, un loco que busca la solución a cosas que tal vez nunca la lleguen tener...

martes, 19 de junio de 2007

Fantasías animadas de ayer y hoy

NOTA PREVIA: Cualquier semejanza con la realidad es "pura y completa" coincidencia

Érase una vez un sujeto al que llamaremos A, que está asociado sentimentalmente con otra persona que llamaremos B, que a su vez tiene como amiga a C, que por alguna razón universal que nunca entenderé de las letras, quisiera estar sentimentalmente asociada con A, pero por cuestiones de la vida está asociada sentimentalmente con D, el cual, por ser una buena letra, está muy feliz con su asociación con C. Si leemos 100 veces esto y no lo creemos, prendemos la televisión y vemos que muchos de los problemas de pareja parecieran ser debido a esto.

Pues bien, sin ahondar mucho en detalles, les contaré que dado que A es un buena letra, de esas con las que siempre puedes contar en las buenas y en las malas, ha ayudado en lo posible a D para quye mantenga su relación sentimental con C.

¿Quieren saber como termina esta historia de las "letras"? Pues no importa, a final de cuentas, los resultados son tan previsibles que no los voy siquiera a enumerar. El punto central de este cuento es demostrar lo simples o complejas que pueden llegar a ser las relaciones entre letras, sustantivos, verbos, antónimos, sinónimos, sujetos, predicados, en fin, en lo simple que se pueden resolver las cosas si se dijeran de la forma más directamente posible.

Lamentablemente, las relaciones entre letras no dejan de ser eso: relaciones entre letras, que aún cuando sienten y sufren, son tan infelices por ser sólo letras que jamás estaran conformes con lo que son. Es complejo no decir que alguna letra es tan feliz como es que no debe preocuparse por su porvenir, tal vez por eso tengo que hablar con letras en vez de personas, porque a las letras no les importa que hable directamente de ellos, en cambio las personas odian que hablen directamente sobre ellos.

Es difícil para mí no contar lo que veo, oigo, respiro, entiendo y no comprendo a la vez, pero más difícil debe ser para las letras convivir en una situación semejante por cualquier cantidad de tiempo sin que un conflicto reviente.

Pero bueno, definitivamente el abecedario nunca es como lo pintan.


lunes, 4 de junio de 2007

Policía Social

¿Cómo empezar a escribir sin tener en cuenta que lo que se quiere expresar muchas veces tiende a tocar las fibras sensibles de quienes nos leen?

Muchas veces, cuando inicio el delicado arte de poner una letra después de la otra para formar algo semejante a un discurso semántico (es decir, cuando me pongo a escribir sobre cualquier pendejada que se me ocurre), debo censurarme a mí mismo aún antes de escribir la primera palabra. ¿por qué? se preguntará mi estimado lector, pues la respuesta es más simple de lo que quiero que sea: Porque muchas veces lo que uno dice (o escribe, dado el caso) tiende a ser mal interpretado o puede herir los sentimientos de otros.

Una de las razones principales por las que escribo es que siento que lo que veo es algo único (bueno, creo que todo el mundo debe sentir lo mismo), pero la información, tal y como yo la veo, no puede ser de centralizada de secreta (sueno a cuento político, lo sé), aún cuando las intimidades y reacciones ante lo que escribo pueden golpear el pensamiento del que las lee. Cuando escribo de mis amigos, de mi familia, de mis vivencias, es porque el impacto que ellas tienen sobre mis pensamientos es importante. Pero muchas veces esas vivencias son mal interpretadas, y sobre todo, hacen daño a las personas que me importan.

¿Por qué escribo tantas pendejadas? pues porque voy a poner reglas muy claras de juego. En este blog voy a hablar de muchas cosas, y como regla inicial, cada quien puede entenderlas como quiera (para eso existe la libertad de expresión), pero no se equivoquen, lo que ustedes entienden es sólo un óptica de la información, y nunca puede decirse a ciencia cierta que es una interpretación fiel de lo que yo pienso o dejo de pensar.

En como mi cuarto: mi mamá dice que está desordenado y yo digo que está en un "perfecto desorden". Juzguen ustedes cual es la verdad